26 de mayo: Se hacía una fiesta por el acabamiento del gran 'Diccionario Catalán-Valenciano-Balear'

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El 26 de mayo del 1963 se celebró en Mallorca el acabamiento de la magna obra catalana iniciada por Padre Antoni Maria Alcover y acabada por su discípulo, Francesc de Borja Moll: el Diccionario Catalán-Valenciano-Balear, popularmente conocido como el Diccionario Alcover-Moll o simplemente Alcover-Moll.

Fruto de la perseverancia inicial de Alcover y el esfuerzo de Moll posterior, es una extensa compilación de la lengua y la cultura catalanas, en primer lugar, recogidas y estudiadas y, en segundo lugar, editadas en 10 volúmenes.

 

La primera fase, de estudio de campo, se extiende durando más de 20 años, en los cuales, padre Alcover y, posteriormente, el joven Mojado, recorren los Països Catalans y cogen todo el vocabulario posible, el cual, a continuación, ordenan de manera minuciosa a la calaixera: un mueble de 33 cajones, más tarde ampliado a 120 cajones, que acabará reuniendo más de 3.000.000 de fichas.

El trabajazo es infinito y, mientras tanto, los acontecimientos también se suceden, de forma que el apóstol de la lengua (como era conocido padre Alcover) también colabora en el mundo intelectual de la lengua catalana al Instituto de Estudios Catalanes. Pero es en este entorno que se iniciarán las desavenencias con unos talantes de progreso, sobre todo en el aspecto ortográfico, encabezados por Pompeu Fabra. Divergencias que lo conducirán a desentenderse del IEC y vagar desamparado en el proyecto del diccionario.

 

Alcover morirá arruinado a 69 años después de haber imprimido con una imprenta propia los dos primeros volúmenes, y Francesc de Borja Moll continuará la grande obra –introduciendo las normas ortográficas de Fabra– hasta el 1962, con la impresión del último volumen, el décimo.

 
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