Una figura imprescindible de la ilustración catalana
El 12 de septiembre de 1984 moría en Tiana Lola Anglada i Sarriera, ilustradora, escritora, dibujante y una de las artistas más destacadas de la Cataluña del siglo XX.
Su obra estuvo especialmente vinculada al mundo infantil, pero su trayectoria fue mucho más allá. Anglada trabajó también en pintura, cerámica, escultura y figurines teatrales y dejó una producción artística estrechamente relacionada con la cultura, la lengua y la sociedad catalanas.
Una pionera de la ilustración en Cataluña
Nacida en Barcelona en el año 1892, Lola Anglada mostró desde muy joven una gran habilidad para el dibujo. Se formó con artistas como Antoni Utrillo y Joan Llaverias y también pasó por la Llotja y la academia de Francesc Galí.
Colaboró en publicaciones infantiles muy populares de la época, como En Patufet, Virolet o La Mainada, y en el año 1925 impulsó su propia revista, La Nuri.
También escribió e ilustró libros como Margarida, Monsenyor Llangardaix, Narcís o La meva casa i el meu jardí, entre muchas otras obras.
“El más pequeño de todos”, una de sus obras más emblemáticas
Durante la Guerra Civil, Lola Anglada puso también su arte al servicio de sus ideales. En el año 1937 publicó El més petit de tots, editado por el Comisariado de Propaganda de la Generalitat de Catalunya.
El protagonista, un niño vestido con un mono y representado con una senyera, se convirtió en una de las imágenes más reconocibles de la producción de la artista y en un símbolo vinculado a los ideales republicanos durante la guerra.
Reprimida durante el franquismo
La victoria franquista marcó profundamente su trayectoria. Después de la guerra se instaló definitivamente en Tiana, en el Maresme, y quedó apartada durante años de buena parte de la vida artística pública.
Algunas de sus exposiciones llegaron a ser prohibidas y las autoridades franquistas la consideraron una artista “peligrosa, roja y separatista”. A pesar de estas dificultades, Anglada continuó dibujando y trabajando durante las décadas posteriores.
El reconocimiento llegaría años después
Con el paso del tiempo, su obra volvió a ser reivindicada. Recibió diferentes distinciones, entre ellas la Medalla al Mérito Cultural de la Diputación de Barcelona y la Creu de Sant Jordi de la Generalitat de Catalunya.
Lola Anglada murió en Tiana el 12 de septiembre de 1984. Buena parte de su legado artístico y documental se conserva hoy en instituciones públicas catalanas. La Diputación de Barcelona, a quien la artista legó su patrimonio, conserva miles de piezas relacionadas con su trayectoria.
Hoy recordamos a una mujer que convirtió el dibujo y la literatura en una manera de explicar Cataluña y que, a pesar de la represión y los años de olvido, ha acabado ocupando un lugar destacado en la historia de la cultura catalana.
Subscriu-te al butlletí
Facebook
Twitter
Instagram
YouTube
Telegram