17 de septiembre: 25.000 personas salían a la calle para defender el Llobregat
Hoy hace 50 años de la manifestación más multitudinaria de la historia de El Prat de Llobregat, una movilización contra el proyecto de desvío del río
El 17 de septiembre de 1976, cerca de 25.000 personas salieron a las calles de El Prat de Llobregat para oponerse al proyecto de desvío del tramo final del río. Medio siglo después, aquella sigue siendo considerada la manifestación más multitudinaria de la historia del municipio.
La cifra todavía resulta más impresionante cuando se pone en contexto: entonces El Prat tenía 52.416 habitantes. Prácticamente una de cada dos personas del municipio participó en una movilización que unió partidos, sindicatos, entidades y ciudadanía alrededor de un mismo lema: «No al desvío».
Este 17 de septiembre de 2026 se cumplen 50 años de aquel día.
Un río que había marcado la historia de El Prat
La relación de El Prat con el Llobregat venía de muy lejos. El río había condicionado durante siglos la vida del municipio, tanto por sus riadas como por la fertilidad de las tierras del delta.
Los proyectos para modificar su curso tampoco eran nuevos. Entre 1845 y 1903, el Estado ya había planteado diversas actuaciones para rectificar el Llobregat entre Molins de Rei y El Prat con el objetivo de reducir los efectos de las inundaciones.
Ninguno de aquellos proyectos prosperó, pero durante el siglo XX la idea volvería a aparecer con nuevos argumentos y con una transformación cada vez más intensa del territorio situado alrededor de Barcelona.
El proyecto que encendió El Prat
Durante los años setenta, el proyecto de desvío del tramo final del Llobregat generó una fuerte oposición en el municipio. La modificación del curso del río estaba vinculada, entre otras cuestiones, a las necesidades de expansión de las infraestructuras portuarias.
La preocupación no afectaba solo al río. Campesinos y vecinos veían cómo las grandes infraestructuras y la industrialización iban transformando progresivamente un delta que había tenido tradicionalmente una enorme importancia agrícola.
Las protestas fueron creciendo hasta desembocar en una movilización que superaría todas las previsiones.
17 de septiembre de 1976: El Prat sale a la calle
Aquel viernes, cerca de 25.000 personas recorrieron las calles de El Prat contra el desvío.
La manifestación fue encabezada conjuntamente por partidos políticos, sindicatos y entidades y consiguió una participación extraordinaria en una población que apenas superaba los 52.000 habitantes.
Era también un momento histórico muy particular. Hacía menos de un año de la muerte de Franco y Cataluña empezaba a recuperar el espacio público después de décadas de dictadura. Solo unos días antes, Sant Boi de Llobregat había acogido la multitudinaria Diada del 11 de septiembre de 1976.
En aquel contexto de Transición, la defensa del territorio se mezclaba con una sociedad que empezaba a recuperar la capacidad de movilizarse en la calle.
Una fecha que acabaría dando nombre a una plaza
La movilización dejó una huella tan profunda en la memoria local que el Prat acabaría dedicándole un espacio público: la plaza del Diecisiete de Septiembre.
La plaza recuerda aquella protesta y conserva también una piedra procedente del cauce del Llobregat, convertida en símbolo de la relación histórica entre el municipio y su río.
La manifestación de 1976 también contribuiría a alimentar un movimiento de defensa del territorio que continuaría durante los años siguientes. En 1978, por ejemplo, se celebraría la Marcha del Llobregat, que recorrería el río desde su nacimiento en Castellar de n'Hug hasta el delta para denunciar su degradación ambiental.
El Llobregat, finalmente, se desvió
La historia tiene, sin embargo, un final paradójico. La movilización de 1976 no significó el abandono definitivo del proyecto.
Después de décadas de debate sobre el futuro del delta, el Plan Delta de 1994 volvió a incorporar la modificación del tramo final del Llobregat dentro de una gran transformación de las infraestructuras de la zona.
Las obras se acabaron ejecutando y en 2004 entraba en servicio la nueva desembocadura del río, desplazada hacia el sur para permitir, entre otras actuaciones, la ampliación del Puerto de Barcelona.
El paisaje que aquellas 25.000 personas habían salido a defender había acabado transformándose profundamente.
Una manifestación que el Prat no ha olvidado
Cincuenta años después, aquella movilización continúa ocupando un lugar singular en la memoria del municipio.
No solo por aquello que reivindicaba, sino por sus dimensiones: cerca de la mitad de la población del Prat salió a la calle aquel 17 de septiembre de 1976.
Una protesta nacida alrededor de un río acabaría convirtiendo una fecha del calendario en parte de la historia de una ciudad.
