16 de septiembre: Cataluña conseguía el dominio .cat en Internet
El 16 de septiembre de 2005, la ICANN aprobaba el primer dominio de Internet concedido a una comunidad lingüística y cultural
El 16 de septiembre de 2005, Cataluña y la lengua catalana conseguían un hito insólito en Internet. Aquel día, la ICANN, la organización responsable de coordinar el sistema mundial de dominios, aprobaba definitivamente la creación del dominio .cat.
La decisión tenía una particularidad que convertiría el .cat en un dominio pionero: no había sido creado para representar un estado, sino una comunidad lingüística y cultural.
Por primera vez, una lengua y la cultura que se expresaba a través de ella disponían de un dominio propio en Internet.
Un dominio para la comunidad catalanohablante
Cuando pensamos en los dominios de Internet es habitual relacionarlos con territorios. España tiene el .es, Francia el .fr e Italia el .it.
Pero el .cat nació con una filosofía diferente.
No es un dominio territorial ni está reservado exclusivamente a personas, empresas o instituciones situadas en Cataluña. Su objetivo es identificar en Internet la comunidad lingüística y cultural catalana.
Esto significa que lo pueden utilizar personas y organizaciones de cualquier lugar del mundo siempre que su web tenga una vinculación con la lengua y la cultura catalanas.
Una iniciativa nacida de la sociedad civil
El camino hasta conseguir el dominio había empezado años antes. El impulso surgió de la sociedad civil y del mundo de Internet, que veían en la red una oportunidad para dar más visibilidad internacional a la lengua catalana.
En 2004 se presentó formalmente ante la ICANN la candidatura para crear el dominio .cat. Detrás estaba la Associació puntCAT y el apoyo de numerosas entidades, instituciones, empresas y particulares.
La candidatura defendía una idea innovadora: que una comunidad unida por una lengua y una cultura también podía tener identidad propia dentro del sistema mundial de dominios.
16 de septiembre de 2005: llega el sí
Después de meses de negociaciones y de evaluación de la candidatura, el 16 de septiembre de 2005 la ICANN anunció la aprobación del .cat.
El nuevo dominio entraba dentro de la categoría de los dominios genéricos patrocinados y se convertía en el primer dominio de Internet destinado específicamente a una comunidad lingüística y cultural.
La decisión tuvo eco más allá de Cataluña porque abría una puerta que hasta entonces no existía: Internet podía reconocer comunidades que no coincidían necesariamente con las fronteras de un estado.
El primer web .cat
Después de la aprobación todavía era necesario poner en funcionamiento el nuevo dominio. El proceso se completó durante los meses siguientes y, a comienzos de 2006, los primeros dominios .cat empezaron a ser una realidad.
Uno de los momentos simbólicos llegó el 21 de diciembre de 2005, cuando se activó nic.cat, el primer dominio .cat operativo.
Durante los primeros meses se estableció un periodo de registro progresivo para que entidades vinculadas a la promoción de la lengua y la cultura catalanas, instituciones y titulares de determinadas marcas pudieran registrar sus dominios antes de la apertura general.
Una pequeña terminación con un gran significado
Con los años, el .cat se ha convertido en un elemento habitual del paisaje digital catalán. Medios de comunicación, administraciones, entidades, empresas, proyectos culturales y particulares lo han adoptado para identificar su vinculación con la lengua catalana.
Pero detrás de estas tres letras hay una historia que va mucho más allá de una dirección web.
La aprobación del .cat demostraba que una comunidad lingüística podía tener un espacio propio y reconocido internacionalmente dentro de Internet, independientemente de las fronteras políticas.
Y todo empezó oficialmente un 16 de septiembre de 2005.
