Ramon Llull

Efemérides

13 de septiembre: Nacía la Institució de les Lletres Catalanes

En plena Guerra Civil, la Generalitat impulsaba un organismo para proteger, fomentar y dar continuidad a la literatura catalana

El 13 de septiembre de 1937, en plena Guerra Civil, la Generalitat de Cataluña aprobaba el decreto de creación del Institut de les Lletres Catalanes, el organismo que pocas semanas después adoptaría el nombre que ha llegado hasta nuestros días: Institució de les Lletres Catalanes.

La situación difícilmente podía ser más complicada. Cataluña vivía en guerra y, a pesar de todo, se consideraba necesario crear una institución dedicada específicamente a proteger e impulsar la literatura catalana.

Una institución para asegurar el futuro de las letras catalanas

El decreto fundacional definía una misión muy clara: estimular, fomentar y velar por la continuidad, el mejoramiento y la expansión de la literatura catalana.

No se quería crear simplemente una academia. La voluntad era disponer de un organismo activo, capaz de estimular la producción intelectual, facilitar su publicación y contribuir a ampliar su difusión.

El decreto fue aprobado el 13 de septiembre y publicado en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya el 16 de septiembre de 1937. Inicialmente el organismo recibía el nombre de Institut de les Lletres Catalanes, pero el 14 de octubre de aquel mismo año pasaría a denominarse Institució de les Lletres Catalanes.

Escritores en medio de la guerra

La Institució reunió algunos de los nombres más destacados de la cultura catalana del momento. La presidencia recayó en Josep Pous i Pagès, con Carles Riba como vicepresidente y Francesc Trabal como secretario.

A lo largo de su primera etapa estuvieron vinculados una veintena de escritores de generaciones y tendencias diversas, unidos por la voluntad de mantener viva la cultura catalana en unas circunstancias extraordinariamente difíciles.

Libros que llegaban hasta el frente

Una de las iniciativas más singulares relacionadas con aquella movilización cultural fue el Servei de Biblioteques al Front.

Los libros llegaban a soldados, hospitales, cuarteles y lugares de reposo. A principios de 1938 funcionaban cerca de 200 bibliotecas y había unos 45.000 libros en circulación.

Su símbolo más recordado sería el bibliobús, un camión preparado para transportar miles de libros. Y acabaría protagonizando una historia bien diferente: en enero de 1939, con la derrota republicana inminente, serviría para que varios escritores abandonaran Barcelona camino del exilio.

De Rodoreda a Rovira i Virgili

La Institució no se limitaba a las bibliotecas. También promovía premios, actividades literarias y publicaciones.

Su sección editorial publicó obras de autores como Carles Riba, Mercè Rodoreda, Antoni Rovira i Virgili o Ferran Soldevila, entre otros, y dio apoyo a la Revista de Catalunya.

La primera Institución tuvo, sin embargo, una vida muy corta. Su última reunión tuvo lugar el 27 de enero de 1939 en el Mas Perxés, en Agullana, poco antes de que sus miembros cruzaran la frontera francesa.

Cincuenta años después, volvía a nacer

La historia de la Institución quedaría interrumpida durante décadas. No sería hasta 1987 que el Parlament de Catalunya recuperaría la Institució de les Lletres Catalanes.

La nueva entidad retomaba así el legado de aquel organismo creado medio siglo antes y volvía a situar en el centro una idea que ya aparecía en aquel decreto de 1937: promover la creación literaria en catalán y contribuir a darla a conocer.

Hoy, casi noventa años después de aquel 13 de septiembre, la Institución continúa formando parte del ecosistema cultural catalán.