La coca de Sant Joan no pot faltar a taula

San Juan

¿Qué se come en San Juan? Los platos y tradiciones gastronómicas de la verbena

Coca, cava, cocas saladas y cenas al aire libre: así se celebra una de las noches más especiales del año en Cataluña

La verbena de San Juan es una de las noches más esperadas del año. Las hogueras, los petardos y la música son protagonistas, pero existe otro elemento imprescindible sin el cual la fiesta no sería la misma: la comida.

La gastronomía ocupa un lugar central en la celebración de San Juan.

Familias y amigos se reúnen alrededor de la mesa para compartir una cena que marca simbólicamente la llegada del verano.

 

La coca de San Juan, la gran protagonista

Si hay un alimento que identifica esta fiesta es la coca de San Juan.

Tradicionalmente se elabora con fruta confitada, piñones y azúcar, aunque hoy en día también triunfan versiones con crema, nata, chocolate o distintos rellenos.

Las pastelerías catalanas viven durante estos días una de las semanas más importantes del año.

Para muchas familias, no hay verbena sin coca.

 

El cava, el brindis de la noche más mágica

La coca suele acompañarse con una copa de cava.

El brindis de San Juan es una tradición muy arraigada que sirve para celebrar la llegada del verano y compartir la fiesta con las personas queridas.

Cataluña, tierra de grandes cavas, convierte esta bebida en una de las protagonistas indiscutibles de la verbena.

 

Cenas al aire libre con familia y amigos

Más allá de la coca, la noche de San Juan es también una ocasión perfecta para organizar cenas al aire libre.

Terrazas, jardines, plazas y calles se llenan de mesas donde compartir comida y conversación hasta bien entrada la madrugada.

Los menús suelen ser informales y pensados para compartir.

Embutidos, quesos, tortillas, ensaladas, cocas saladas y platos fríos son habituales en muchos hogares catalanes.

 

Las cocas saladas, una tradición cada vez más popular

Aunque la coca dulce sigue siendo la reina de la fiesta, las cocas saladas han ganado protagonismo en los últimos años.

De verduras asadas, de atún, de embutidos o de queso, ofrecen una opción práctica y muy vinculada a la gastronomía catalana.

Muchas familias las incorporan a la cena antes del postre.

 

Una fiesta que también anuncia la llegada del verano

La gastronomía de San Juan está estrechamente relacionada con el calendario agrícola y con la llegada del buen tiempo.

Las cerezas, los albaricoques, los melocotones y otras frutas de temporada suelen formar parte de las comidas de estas fechas.

Es una forma de celebrar no solo la fiesta, sino también la abundancia de los productos del verano.

 

Mucho más que una cena

Comer en San Juan es mucho más que alimentarse.

Es reunirse, compartir, brindar y mantener vivas unas tradiciones que han pasado de generación en generación.

Por eso, cada 23 de junio, la coca, el cava y las cenas al aire libre siguen siendo tan importantes como los petardos o las hogueras.